El suspiro divino es el calor en nuestro corazón en el olor del recién nacido, la primera carcajada, la primera sonrisa, la primera lágrima, las primeras palabras y sus primeros logros.
El suspiro divino es la ilusión del primer amor, del primer beso, de la primera caricia furtiva guardada en el alma,la primera entrega del cuerpo virgen.
El suspiro divino son las penas y alegrías que cobija una madre con sus seres queridos,son los secretos de alcoba que cuidan las almas divinas que somos.
El suspiro divino somos nosotros mismos por lo tanto lo único que tenemos que hacer es aceptarnos tal y como somos gordos o delgados,morenos o blancos los prototipos son creados por la mercadotecnia para vender objetos y nosotros no lo somos.
Reflexionemos quienes somos, y aceptarnos como tales sin prototipos de un mercado de imagen que son huecas y sin valor
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